«A mover el esqueleto, ya llegó el hip hop, una música bien buena que no es el rock». Imagínese este texto con una música movediza y una pronunciación bien rapera. Así es la música de Yitz (Isaac) Jordan (Y-love), un judío ortodoxo estadounidense de raza negra quien promueve la unidad del pueblo judío dentro de la diversidad étnica y racial. “Uso el hip hop para elevarme”, afirma Y-Love quien lanzó su primer disco en 2005. Convertido al judaísmo hace nueve años, estudió en una yeshivá (casa de estudios religiosos) en Jerusalén donde usaba la música para aprender los textos sagrados del Talmud y su exégesis. En sus temas combina el inglés, con el hebreo, el arameo, el árabe y el idish.Nació en el este de Baltimore y fue criado por su madre en un barrio donde la drogadicción y la desesperanza eran las que mandaban. A los siete años de edad vio un comercial de televisión que deseaba a los televidentes judíos una feliz Pascua; a partir de ese momento se despertó su interés por el judaísmo. Asimismo, su abuela portorriqueña tenía simpatía por los judíos a tal punto que celebró durante todo un día el premio Nobel de Literatura entregado a Isaac Bashevis Singer en 1978. A los 14 años comenzó a estudiar con un rabino y ya se consideraba judío.Asimismo es desarrollador web y especialista en redes sociales. En 2009 fue nombrado por el medio periodístico Jewish Telegraphic Agency como el número cuatro entre 100 judíos famosos que más utilizan sus perfiles en Twitter.Su último tema, lanzado al mercado el 17 de mayo de 2011, es “This is unity” (Esto es unidad). En el video clip Y-love se pregunta si hay algun continente que no tenga población judía. La respuesta aparece cuando una joven muestra un cartel que menciona a África, Asia, Europa, Norteamérica, Sudamérica, Europa y Australia.En la parte central del video el artista canta “Am Ejad. Hashem Ejad. This is unity” (Un solo pueblo; un solo Dios; eso es unidad). En ese momento cinco personas con diferente color de piel se reúnen para formar la palabra “unity” (unidad); luego forma la palabra harmony (armonía), y más adelante “difference” (diferencia), para terminar con “faith” (fe). Luego se produce un interesante juego con un cartel que dice que el 0.2% de la población mundial es judía; posteriormente corre el número dos a la izquierda para afirmar que el 20% del total la población judía es étnicamente y racialmente diversa al 80% restante.
Y-Love y el hip-hop judío
31/May/2011
Martín Kalenberg, CCIU